¡¡¡Qué Mensaaaaaa!!!
Mamá y yo decidimos hablar acerca del amour y planear nuestro segundo viaje hacia la tierra donde se encuentran las pirámides de Chichén Itzá : Yucatán.
Como siempre, las pláticas de mi madre tienen cierta chispa hipnotizante que ni siquiera te deja pensar:
"¿la escucharé o no?".
He aquí una de sus historias relacionadas a sus alumnos de la Normal José
Guadalupe Mainero (donde todos los alumnos de esa institución se preparan para ser buenos maestros).
Me cuenta mi madre que una vez sus alumnos , unos cuantos maestros y junto con ella, decidieron realizar un viaje de excursión a Yucatán.
Leonor Dodier, una chica de cuerpo esbelto de 19 años, acompañada de sus compañeros y maestros, caminaba por un gran jardín cuyas rosas rojas brindaban el aire característico del romance donde ella no esperaba la venida de un nuevo y precioso amor. Cupido flechó el corazón de un chico de piel blanca, ojiverde, y de aspecto decente hacia el de Leonor. Fue amor a primera vista.
Los compañeros de clases y maestros de Leonor parecían complicarle su existencia. En cambio mi madre, ella sí la apoyaba por que cuando llega el amor no se le puede negar que éste sea feliz.
La última noche en su estadía en Yucatán, los maestros y los alumnos decidieron cenar enchiladas suizas. Y fuera del restaurante donde se encontrabn ellos, ahí se hallaba el pretendiente de Leonor guardando su distancia por que ciertos compañeros lo amenazaban sí se le acercaba aunque sea 5 pasos a Leonor.
Mi madre, como buena profesora, al haberse enterado de esto, les llamó la atención:
"¿Quiénes son ustedes para andar haciéndole guardia a Leonor?"
Leonor estaba ansiosa de volver a platicar con aquel muchacho, y mi madre remedió la situación dándole permiso de ir al baño junto con Irazema (su mejor amiga) y otra compañera.
Cuando ellas llegaron al baño, le aconsejaron a Leonor por salir por la otra puerta ya que de ese modo los maestros no se darían cuenta de que en realidad Leonor iba a ver a su pretendiente.
Irazema junto con la otra compañera estuvieron actuando como que Leonor seguía sentada en la taza del inodoro:
¿Te encuentras bien?
Parecía tener éxito el plan "reencuentrate con tu Romeo," aunque ya parecía que alguien lo iba a delatar, pero mi madre lo interceptó.
"Ni te atrevas a chismorrear, por que yo sí sé lo que ustedes saben. Tú te
pones de acuerdo con tus amiguitos a salir como a la medianoche en búsqueda de
prostitutas. Así que sí tú chismorreas, creeme... esto no lucirá bien en tu
curriculum académico."
Ya pasó mucho tiempo el que Leonor y sus dos amigas se habían ido al "baño", así que uno de los maestros empezó a preocuparse y decidió ir a ver si todo estaba bien.
Un alumno supo que Leonor estaba con el pretendiente, y alertó al maestro de ello. Todos fueron por Leonor, y se llevaban a Leonor al hotel donde ya debían descansar para que todos se pudieran levantar temprano para el día de mañana y emprender su viaje de regreso a Matamoros.
"¡Denme tiempo! ¡Por favor! ¡Es que aún no le dije mi nombre ni le di mi dirección!"
Cuando ya regresaron a Matamoros, todo volvió a ser como antes: a seguirle con la rutina.
3 años pasaron después de lo que sucedió, mi madre se reencontró con Leonor en la Iglesia de Virgen de Guadalupe. Y claro, Leonor muy cambiada: esperando bebé, y junto con sus dos hijos.
Ella de seguro pudo ser feliz de no haber sido tan tonta y descuidada.
Ahora me pregunto yo...
¿Habrá perdido a su
verdadero
amor?
[ astor piazzolla - "tango remembrances"]


1 Comments:
pues eso sólo lo sabrá ella
y q metiches los demás!
jajjaa
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